Daddy, daddy!

22Ago08

La decepción es el principio del final

Los niños idealizan a sus padres. Los consideran perfectos en todos los sentidos: siempre lo saben todo, lo hacen todo bien, tienen las respuestas a todas las preguntas. Son infalibles.

A medida que el niño crece se va dando cuenta de que sus padres NO lo saben todo, ni lo hacen todo bien… Pero sobre todo, se dan cuenta de que no siempre tienen las respuestas adecuadas a todas sus preguntas. Hasta ahí, todo normal…

Pero llega un día en el que el progenitor A comete un grave error. Puede que no sea culpable voluntariamente, pero no ha prestado la suficiente atención a cierto problema (quizás porque no ha podido) que se ha convertido en un SERIO problema. Y el problema en cuestión afecta a su primera descendencia directa. Todo esto provoca una serie de confusos sentimientos en la afectada, que desembocan en rabia, furia, impotencia y por último decepción.

Y las cosas se ponen feas cuando las únicas personas en las que confías te decepcionan.

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